
La inflamación no es solo un tema físico, también es emocional y social. Cuando tu cerebro percibe seguridad, conexión y disfrute, el sistema nervioso baja la alerta y el cuerpo entra en modo reparación. La risa, los vínculos reales, el contacto con la naturaleza y el juego reducen cortisol, mejoran la respuesta inmune y disminuyen marcadores inflamatorios. No es “soft wellness”: es biología.
Beneficios de cultivar alegría real: Menor inflamación crónica, mejor función inmune, más energía y claridad mental, mejor regulación emocional, menor riesgo cardiometabólico a largo plazo. Buscar solo suplementos para “bajar inflamación” sin revisar cómo vives es quedarte a medias. La alegría no es un lujo, es una señal fisiológica de seguridad que tu cuerpo necesita para sanar.